SERVICIOS DE HERENCIAS

Servicios a contratar: La posesión efectiva de la herencia es un trámite que deben hacer uno o más de los herederos, personalmente o representados por un mandatario, para poder disponer legalmente de los bienes (ahorros, casa, auto, etc.) dejados por quien ha fallecido (causante).Si la herencia es testada (cuando el causante otorgó un testamento), la posesión efectiva debe hacerse judicialmente.Si la herencia es intestada (cuando el causante no otorgó un testamento), éste trámite se hace en el Registro Civil y no se requiere de los servicios de un abogado.
Servicios a contratar: Un testamento es un acto por el cual una persona (el testador) dispone de todo o parte de sus bienes para que sean heredados después de que fallezca.Hay que tener presente que en Chile los testamentos son restringidos. No existe libertad absoluta para disponer de los bienes ya que la ley obliga al testador a cumplir con asignaciones forzosas a favor de ciertas personas. Las disposiciones del testamento que no las cumpla no tendrán valor
Servicios a contratar: Una cesión de derechos hereditarios es un contrato mediante el cual una persona transfiere a otra la totalidad o una cuota de sus derechos hereditarios, a cambio de un precio.Es importante tener presente que mediante este contrato el cesionario (quien paga al cedente por la cesión), no adquiere bienes determinados de la persona muerta pero sí pasará a estar en la misma posición jurídica de un heredero por lo que podrá solicitar la posesión efectiva, la partición de la herencia, participar en la asignación de bienes tras la partición, etc.
Servicios a contratar: Un usufructo es un derecho real por el cual el dueño de un bien le concede su uso y goce a otra persona. Cuando dicho uso y goce se otorga por toda la vida del usufructuario (la persona que va a usar y gozar del bien en virtud del usufructo), entonces el usufructo recibe la denominación de “vitalicio”.Legalmente, usar un bien significa básicamente lo mismo que bajo el sentido coloquial de dicha palabra. Gozar de un bien significa aprovechar los frutos naturales y civiles del mismo (por ejemplo, percibir las rentas de arrendamiento de un inmueble, cobrar los intereses de un préstamo o recolectar las naranjas de un árbol frutal). En la práctica, el usufructuario podrá hacer con el bien lo mismo que un dueño pleno, con la salvedad de que no podrá enajenarlo, venderlo ni heredarlo.Esta figura se ocupa bastante para planificaciones hereditarias, entre otros usos.